jueves, 8 de septiembre de 2011

SUPER RATONES


Remisiones

Primera época (1990-1997)

Año 1991. Yo tenía exactamente nueve años. Como todos los chicos, por esa época escuchaba la música que ponían mis viejos en la casa (en especial, Eric Clapton). La televisión, sin embargo, me mostraba otra cosa: el costado más pop del rock nacional. Allí me sumergía, un poco de manera subversiva, cuando nadie me veía. Me acuerdo de Rata Blanca, Fito Páez y en especial de los Super Ratones (faltaría poco para la llegada de Tango Feroz).  
            En el caso de los Super Ratones,  se trataba de un grupo de pibes que llegaban de Mar del Plata, todos siempre con prolijas remeras a rayas. Los ví en Ritmo de la noche, uno de los programas de Marcelo Tinelli. ¡Qué buen tema me parecía ese que decía “pa-pa-pa/pa-pa-puré”! Pedí el casette, aunque no llegó. Sí llegó el de Rata Blanca, Magos, espadas y rosas. Me lo deben haber comprado porque al menos tenía algo (bastante) de guitarra, pero bueno, esa sería otra historia.
            Lo concreto es que yo desconocía que aquel hit, llamado “Barbara Anne”, no era en realidad de los Super Ratones, sino que era de los Beach Boys (en realidad tampoco es de los muchachos de California, pero bueno, en USA la popularizaron ellos). Lo desconocía principalmente porque la banda de Brian Wilson nunca había sonado en mi casa. Mi papá ponía en el equipo musical sólo las bandas de rock que siempre se escucharon en Argentina (Genesis, Dire Straits, Queen, Beatles, Pink Floyd, el mismo Clapton). Y los Beach Boys nunca estuvieron entre esas bandas. El público rock argento siempre los consideró menores, algo así como una banda nostálgica, de una época sólo vista en películas yanquis que Telefé pasaba los domingos a la tarde, una banda que representaba al típico norteamericano rubio que andaba con la tabla de surf en California. Sólo la FM Hit podía dar espacio a ese tipo de cosas.  
            Los Super Ratones aprovecharon eso y vendieron su música a los chicos. El casette que incluía el tema se llamaba Rock de la playa  y contenía otras dos canciones del repertorio de los Beach Boys.

            Es para reflexionar esa relación que tuvo la banda marplatense con el grupo comandado por Brian Wilson. No era algo tan distinto a lo que hoy conocemos como banda tributo aunque, claro, se mantenía la ambigüedad. No todo el público sabía que los Super sacaban las canciones de los Beach Boys. Varios pensaban (pensábamos) que las componían.
            De cualquier manera, esa acusación que acabo de hacer (acusación de deshonestidad) se sostiene parcialmente. Si bien había ciertos elementos que remitían a los Beach (tres canciones, el estilo musical, la ropa, las apelaciones a la playa), también había creaciones propias de los Super Ratones. Sin ir más lejos, el segundo corte del disco se llamó “¿Puede tu mono bailar a gogó?” y era un tema compuesto por ellos mismos.

            Los Super Ratones, como dijimos, remitían a los Beach Boys. No cualquiera podía hacer eso. Al menos tres integrantes de la banda tenían cualidades suficientes como para reproducir las impecables armonías vocales que había patentado el grupo de Brian Wilson.
            Esa particularidad comenzó en los dos primeros discos, LPs en los que se emulaba a los Beach Boys, pero después siguió. Aún hoy, la banda hace buenos coros. Es más: han participado en discos de otros artistas como Antonio Birabent, Los Pericos, Kapanga, La Mosca. Se han convertido en sinónimo de buenas armonías vocales. Cada vez que el rock argentino precisa un buen coro, levanta el teléfono y llama a los Super Ratones. Es un rasgo no menor.

            Vamos a contar un poco la historia del grupo. Esos cuatro jóvenes que venían de Mar del Plata eran liderados por José Luis Properzi, más conocido como Person y por Fernando Blanco. Ellos dos componían la mayoría de las canciones del grupo, como si fueran el tándem Lennon-McCartney. Había un tercer integrante que aportaba temas: Mario Barassi. Este último haría de una especie de George Harrison, y con el tiempo, se convertiría en uno de los miembros más importantes de los Super. En mi opinión, se trata del más talentoso de todos.
            Rock de la playa (1990) fue el primer LP, como dijimos. Pegaron el mencionado “Barbara Ann” y “¿Puede tu mono bailar a gogó?”. La banda tenía éxito masivo, pero no era considerada un grupo de rock en la Argentina. Hubo una continuación en 1991 llamada Segundo tiempo, en donde seguían emulando el sonido de los Beach Boys. Ese disco ya tuvo un poco de menos éxito que el anterior.
            Para 1992, los 15 minutos de fama de la banda habían pasado y a partir de ese momento uno podía encontrar Rock de la playa, en CD o en casette, en las bateas de Todo X $1 que tenía Musimundo, unas bateas redondas donde estaban todos los discos que la gente ya no quería comprar.
            En 1993 llega el tercer LP de la banda, Aire para respirar, que esta vez no remite a los Beach Boys sino al rockabilly de los años 50. En la tapa del disco todos los integrantes tienen jopo. Adentro, se pueden escuchar temas cuadradísimos, propios y ajenos.  El disco es un completo fracaso.
            1995 es el año de Reciclable. La banda estaba completamente perdida. Sin rumbo. Ya no eran un grupo cuasi de tributo. Pero tenían algo de los Hollies. Incluían una versión de “My Back Pages” de Bob Dylan. Cerraban con un tema estilo Little Richard. En el sitio de Internet, hoy, afirman acerca de ese momento: “Fue un disco en el que las canciones tienen muy poco que ver unas con otras”. En fin, otro fracaso.
            Hay un quinto LP, Zapping club (1996). Para mí aquí la banda sigue en crisis. No termina de encontrarse. Hay alguna remisión a Revolver y Rubber Soul, pero las ventas siguen sin regresar.  El público (y la crítica) ignoró nuevamente el trabajo y los Super Ratones se convertirían definitivamente en una banda dada por muerta. Hasta que llegó…


Segunda época (1998-2011)

            Hasta que llegó el contrato con EMI y la producción de Juanchi Baleirón. Pero abandonemos por un ratito la biografía y volvamos a ver los archivos de la cámara de Gran Hermano que siempre me siguió. Ya estábamos en el año 1998 y yo miraba todo el tiempo MTV. De repente suena un bandoneón, un tema impresionante y cuando llega el final se lee: “Super Ratones, Aguafuertes, Autopistas y túneles”. ¿Quéeeee? ¿Serán los mismos que sonaban en 1990? (cuando uno es chico, 8 años es una eternidad). Esta era una cosa seria que remitía al brit pop que también mostraba MTV.
            Pasaron un par de días y me encontré con un amigo. Nos juntábamos siempre a la salida del colegio. Estábamos en tercer año del secundario (lo hice en el Roca de Belgrano, para más datos). Siempre hablábamos de chicas, nos reíamos de las profesoras. En fin, lo típico. El pibe, siempre enfundado en pañuelos rollinga, con la lengua stone dibujada en la carpeta, me dice: “Che, Andrés, nunca te pregunté, ¿qué música estás escuchando?”. Me nublé completamente. Contesté: “un poco de todo”, la clásica. Pero pidió más precisiones. “Rock nacional”, dije. “Ok, pero ¿qué banda?”, refutó. “La última que estoy escuchando…”, me salió del alma, “es los SUPER RATONES”. “¿Los de la playa??????”, me contestó y se cagó de risa. “Sí, ahora volvieron y tienen buenos temas”, quise salvar.
            Autopistas y túneles verdaderamente presentaba una renovación en la banda.  Ya no estaban errantes, queriendo revivir glorias pasadas. Bandoneón + Rubber Soul + Brit Pop 90. No era una mezcla muy vista en el rock nacional y era para tomar en serio. La Rolling Stone lo advirtió y colocó a Autopistas… entre los mejores discos del año. Todo eso fue gracias a los Super, que se atrevieron a sacar un disco innovador y a EMI, que tomó en serio al grupo y evitó caer en prejuicios como los de… mi amigo el rollinga.

            Pero más allá de algunas  revistas, de MTV, y de unos pocos más, nadie se había enterado de la vuelta de los Super Ratones. Todos seguían teniendo la imagen de los Super con la remerita rayada y la tabla de surf.
            Eso cambió con “Cómo estamos hoy”, el hit de 2000. La gente (el gran público) los separó de los Beach Boys, es cierto, pero siguió sin tomarlos en serio: “Como estamos hoy” era más fashion que virtuoso, más pegadizo que atractivo, era falsamente político (es decir, a lo CQC) y horrorosamente repetitivo.     
            Pero estaba en otro disco digno, Mancha registrada. El que se tomó el trabajo de escucharlo, de nuevo, se llevó una sorpresa. Sino basta escuchar el corito psicodélico que abre “Otro día en la vida”. “Como estamos…” no representaba en lo absoluto ese buen momento musical de la banda.

            El 2003 encontró a los Super metiendo mano en un género de moda, el garage rock. Recuerdo una muy buena foto trucada en el sitio Chilarock en donde estaban los Hives (banda sueca, éxito de aquel momento) con las cabezas cambiadas de Blanco, Person y compañía. Y el tipo les decía algo así como “Ahora con Urgente le roban a Hives y antes le robaron a Elvis, Beach Boys, Beatles”.
            Algo de razón tenía. La banda siempre remite a algo (cuenten las veces que mencioné algo relacionado a “remisión” en este artículo). Junto a los coritos esa es su principal característica. Pero no se puede negar que han dejado buenas canciones (bien detalladas en el artículo Disco X Disco).
            De cualquier manera, y más allá del choriceo a The Hives (que tampoco es tan grande), Urgente es el disco que pone a los Super, por primera vez, en el ambiente del rock de la Argentina. Antes, como habíamos dicho, el lugar en donde sonaba la banda era más bien la FM Hit y demás radios pop. Urgente los coloca en las radios rock y en los festivales. Una pavada si uno lo piensa bien. Es una pavada que en Argentina se crea que los Beach Boys no son rock, pero bueno, parece que para salir en la Rock & Pop hay que sobreactuar guitarra distorsionada.

            A partir de 2003 ocurre algo digno de mención. La banda acompaña al proceso político iniciado por Néstor Kirchner. Tanto es así que tocan en numerosos festivales organizados por los K. Otros abonados: Coco Silly, Daniel Aráoz, Víctor Heredia. Esto se debe principalmente a una amistad que los Super tenían con el ex jefe de gabinete Alberto Fernández pero también, obvio, a las convicciones personales de la banda.
            El disco Super Ratones (2008) sale con la participación de Fernández en las guitarras de “El último verano” (cholulismo total) y con la ausencia de Fernando Blanco, uno de los ex líderes, que para el momento ya había emprendido una carrera solista.
            Hoy en día, los Super Ratones aparecen en programas de televisión como RSM, Duro de Domar o el noticiero de las madrugadas de Telefé. Se definen como una banda de rock/pop y siguen intentando congeniar éxito con calidad.
            A propósito de esto, es conveniente citar un pasaje de 1998. Lo dice Blanco a Rolling Stone: “Me siento mejor ahora. Disfruto mucho más hoy, cuando viene un pibe y me habla de las letras, que cuando nos pedían autógrafos porque nos habían visto en la tele. Igual, lo mejor sería lograr cierto balance (…) nuestros amados Beatles lo habían conseguido”.